Ropa deportiva y su cuidado: los sí y los no del lavado de tu indumentaria de running

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Si eres de los que pasó de entrenar con la polera de la maratón y el buzo del colegio a tener toda una sección en el closet destinada para shorts, calzas, primeras capas, poleras dry fit y polerones de seguro ya también son parte de la mitad de la carga de tu lavadora semanal. En mi experiencia personal, al principio no me preocupaba de darle un cuidado especial a esta ropa, porque ¿importa si lavo mis poleras con detergente en polvo? Y mi mamá echaba mis zapatillas a la lavadora para dejarlas como nuevas, ¿Está bien si lo hago verdad? Las cosas han cambiado y la tecnología en este tipo de indumentaria no es la misma que antes, por lo que, si quieres que tu polera regalona no termine de trapero hay una serie de cosas que he aprendido que te pueden servir.

Los sí

Creo que lo más importante es no subestimar las recomendaciones que hacen las mismas marcas en cuanto a su cuidado. Si eres nuevo en esto, lo más fácil es comenzar por acá y si tienes dudas con respecto a esos símbolos y dibujitos, esta guía del Huffington Post es bastante útil para traducir cómo se tienen que cuidar tus prendas.

La pelea del detergente líquido versus en polvo está lejos de acabar y hay quienes afirman que el primero es menos dañino con tu máquina. En mi experiencia, las fibras de la ropa de entrenamiento y el detergente en polvo no van de la mano, porque siempre me quedan manchas y residuos, lo que creo tiene que ver con que las fibras de este tipo de prendas provocan una mala disolución del producto. Si bien el detergente líquido es más caro, considera que gran parte de ellos son concentrados y tienes que usar una medida más pequeña por cada carga.

Por otra parte, un tema frecuente en el cuidado de tus poleras y calzas es si las lavas aparte de tu ropa normal. Yo prefiero ser más amigable con el medioambiente y cuidar el agua al cargar la máquina al máximo de su capacidad, pero si estás entrenando mínimo cinco veces a la semana quizás no es mala idea guardar un lavado exclusivo, ¿Por qué? Con esta ropa das todo de ti: transpiras, a veces la usas para secarte, la estiras, a veces la guardas en tu bolso y la sacas solo cuando terminas el día para echarle al canasto. Hay máquinas que incluso tienen un ciclo especial para ropa outdoor, que desodorizan e incluso esterilizan las prendas. Yo no soy tan fanática, pero si puedo lo hago.

Los no

Si revisas las etiquetas, verás que casi todas te dicen ‘no usar secadora’ o ‘no planchar’. La tecnología con la que hacen las prendas es para que estas retengan la humedad y no afecte tu rendimiento. No deben ser sometidas a altas temperaturas y confía en que estas se secaran más rápido que tu ropa normal, ser paciente te traerá sus recompensas.

Dejar la ropa húmeda en el canasto puede ser tan desagradable como nocivo para tu piel. El sudor que queda impregnado después de un entrenamiento exigente no debe quedar ahí para seguir desarrollando mal olor e incluso bacterias que pueden llegar a irritar tu piel. Lo que yo hago es tratar siempre de ventilarlas y si todavía no voy a lavar, la dejo tendida para que se seque y luego la dejo con el resto de la ropa sucia.

En cuanto al lavado de las zapatillas, a menos que hayas salido a arrastrarte por el barro, sugiero nunca meterlas a la lavadora. Siempre trato de limpiarlas en seco con un paño húmedo, porque sumergirlas en agua no es la mejor idea, porque corres el riesgo que no se sequen bien y la humedad te traiga problemas de hongos en la piel.