Los cuerpos de verano, se trabajan durante todo el año

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No te preocupes de ahorrar kilocalorías, sino que de gastarlas. Ese es el principal mensaje de esta columna: moverse, realizar actividad física y mucho mejor, entrenar. Las ganas en nuestro país sí están, según estadísticas el 52,4% de la población le interesa el deporte, pero no lo realiza. Hay que pasar de las ganas a la acción, pero ¿cómo, dónde, cuándo?

Por Sebastián Aguilar G. Docente Escuela de Salud de Duoc UC Sede San Bernardo

“Los cuerpos de verano, se trabajan durante todo el año”, pero muchas veces surge la duda: ¿no es lo mismo entrenar, que realizar actividad física?, pese a que normalmente los usamos como sinónimos. Más que realizar una actividad física (cualquier acción que involucre un gasto energético), lo que realmente debemos buscar es entrenar. ¿Cuál es la diferencia? Principalmente la programación de las actividades, el orden, los sistemas utilizados para lograr un objetivo, que debe ser claro y definido. Eso principalmente es lo que nos falta y, qué mejor fecha para buscar ese objetivo que el verano. Es nuestra primera aproximación a generar un estado de preocupación, ya sea por la alimentación o por la proximidad de la estación; las vacaciones, playa, piscina, etc. Dejar la ropa holgada para pasar a la vestimenta sport con la campaña “por un verano sin polera”, frase que ha cambiado y hoy le denomino “por un verano sin chaqueta”.

En primavera suelen aparecer los clásicos reportajes sobre la cantidad de kilocalorías que posee una empanada, un anticucho, un vaso de chicha, etc. Sin embargo, esa no debe ser nuestra real preocupación. Hay una frase, que creo es fundamental para recordar en estas fechas que dice: “No te preocupes de ahorrar kilocalorías. Preocúpate de gastarlas”. Y ese es el principal mensaje: moverse, realizar actividad física y mucho mejor, entrenar.

Las ganas en nuestro país sí están, según la encuesta nacional de hábitos de actividad física y deportes en la población chilena de 18 años y más, de la Universidad de Concepción, un 52,4% de la población le interesa el deporte y la actividad física, pero no los practica. Esa debe ser nuestras preocupación, pasar de las ganas a la acción, pero ¿cómo, dónde, cuándo? Primero debemos tener claros nuestros gustos e intereses, buscar un lugar para entrenar que quede cerca de nuestro trabajo y/o hogar. Es decir,  Identificar etapas.

Una vez respondidas esas interrogantes doy comienzo al proceso de: evaluación, clave ya que se visualiza qué debo mejorar. Luego, los objetivos que deben ser realistas, al corto, mediano y largo plazo (verano). Objetivos que no llegarán con la “pastilla mágica”, con solo las ganas de moverse, sino que simplemente con entrenar. Finalmente, lo fundamental: el plan de entrenamiento, que debe ser desarrollado por un profesional del área, puesto a que este es un proceso complejo y que jamás debe ser tomado a la ligera. Dando esos fundamentales primeros pasos marco la diferencia; salgo del sedentarismo y el éxito es sólo cosa de tiempo. Nos movemos, entrenamos y salimos de ese 52.4 %. Marcamos una diferencia, que nadie más lo hará por uno. Sólo depende de nuestra determinación. Es un gran paso, que finalmente nos llevará a una mejor calidad de vida. El camino es largo pero los resultados son duraderos, evidenciables y  reconfortantes. ¡Sólo depende de ti!

1 Comentario

  1. Estoy de acuerdo con mi colega debido, que en el ámbito de la actividad física siempre se debe evaluar para saber en qué lugar comienzo y hacía qué lugar me quiero dirigir; esto acompañado de una nutrición balanceada.

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