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¿Debes trabajar tu técnica de carrera?

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Si estás preparado, debes decidir si es momento de enfocarte en técnica de carrera. 

 

Piensa en tu forma para correr como si fuera tu voz. Cada persona tiene un sonido distintivo basado en sus características físicas, sus hábitos y su crianza. Mientras nos mantengamos comunicados, cada voz sirve para su propósito. Pero si tu patrón de voz cambia a tal punto que ya no es entendible, entonces es hora de hacer algunas modificaciones. Y más aún, si quieres destacar con tu voz y hacer grandes cosas con ella, como ser cantante o locutor, entonces lo más probable es que la trabajes para hacerla más efectiva.

De forma parecida, cada corredor tiene un paso y un tranco característico, que se acomoda a sus propiedades únicas. No existe una marcha ideal que deba ser imitada por todos los corredores por igual. “Los patrones de movimiento humano son tan únicos y personales que no se pueden hacer afirmaciones generalizadas respecto a lo que es una buena o una mala forma de correr para todas las personas,” dice Paul Langer, presidente del American Academy of Podiatric Sports Medicine y consultor para el American Running Association.

Existen investigaciones australianas con corredores de distancia, publicados el 2004 en el Journal of Sports Medicine, que muestran que los corredores tienden a ser más eficientes cuando usan su patrón preferido, es decir, el estilo que ellos han escogido de forma natural para correr y que han desarrollado basado en sus cuerpos y su historial. “Cada uno de nosotros tiene alguna deficiencia,” dice Lee Troop, el tres veces maratonista olímpico y entrenador del Boulder Track Club. “Mientras crecemos y mutamos nuestros cuerpos se van adaptando a los cambios. Si uno se fija en una línea de partida olímpica, uno verá cientos de corredores cada uno de ellos con estilos y formas diferentes de iniciar su carrera.”

Pero, tal como pasa con una voz que no comunica, los corredores deben cambiar su marcha si ésta no les sirve. Los corredores que tienen lesiones crónicas deben preguntarse porqué. Dada la complejidad del tema, los corredores con un historial de lesiones deben buscar asesoría profesional al modificar su paso y no hacerlo solos. “El re-entrenamiento de la marcha es algo que debe ser hecho bajo supervisión profesional, como la de un terapeuta físico,” opina Irene Davis, directora del Spaulding National Running Center.

Por otro lado, existen corredores que quieren dar lo mejor de sí y exploran todas las posibilidades, incluyendo la técnica de carrera, a pesar de que les funciona bien la que usan actualmente. “Creo que todo corredor debe estar preocupado de la forma,” opina Scott Simmons, entrenador del American Distance Project. Pero aclara que no se trata de cambiar para imitar algún modelo, sino que de prestar atención a aspectos biomecánicos, “tratar de identificar aquellas ineficiencias de movilidad, rangos de movimiento, fuerzas específicas, simetría.”

Sin embargo, antes de embarcarse en cambios o mejoras de forma hay que considerar que cualquier cambio hará que, en un principio, sea más difícil correr. “Cualquier cosa que se aparte del patrón preferido del corredor, incrementa el costo metabólico de energía,” dice Langer. “Sentirás como si estuvieras corriendo más lento y trabajando más duro.” Como describe el artículo “Mo the Marathoner”, debes acostumbrarte al nuevo patrón y re-entrenar los músculos y sistema nervioso hasta que se haga más fácil y natural.

El cambio también requiere de un compromiso constante. La forma no es algo que se modifique en sólo una semana de entrenamiento. Transformarla en un hábito significa correr tomando conciencia de cada paso que das.

“Es algo así como un viaje,” dice el atleta de elite Grant Robison. “No importa cuánto leas o estudies, o lo que te cuenten otras personas, si no estás dispuesto a hacer un cambio de verdad para cambiar tu forma de correr, no creo que sea buena idea hacerlo.”

Corremos por muchas razones, incluyendo encontrar un tiempo para escapar y meditar. Y uno no quiere pasar ese tiempo concentrándose obsesivamente en postura y compromiso de glúteos. “Eso debe ser algo que se alcanza solo,” dice Robison. “Si no estás listo para enfocarte en eso, simplemente se transformará en un dolor de cabeza.”